Indexado o fijo: qué precio de la luz encaja con tu empresa o comunidad
Para una empresa, el precio indexado sigue al mercado mayorista diario más un margen, y el fijo garantiza un precio del kWh durante todo el contrato a cambio de una prima por el riesgo. Ninguno es mejor por sí mismo: depende de cuándo consumes, de si puedes mover ese consumo y de cuánta variación aguanta tu presupuesto.
Si llevas un negocio o te toca lidiar con la factura de una comunidad, es muy probable que alguna comercializadora te haya planteado la pregunta en algún momento: ¿lo quieres a precio fijo o indexado? Es normal quedarse con la duda, porque buena parte de lo que se lee sobre el tema está pensado para la luz de casa, no para un bar, una nave o un edificio con ascensor y garaje. Te lo contamos con calma y pensando en una empresa.
¿Qué diferencia hay entre precio fijo e indexado en la luz de una empresa?
Las dos modalidades tocan sobre todo una parte de la factura: el precio al que pagas cada kWh de energía que consumes. Lo que cambia es quién asume las subidas y bajadas del mercado mayorista, que es donde se forma de verdad el precio de la electricidad. Los peajes y los cargos, en cambio, son regulados y te llegan igual elijas lo que elijas. Los peajes los fija la CNMC y los cargos el Ministerio para la Transición Ecológica, y se publican en el BOE, que es donde conviene comprobar los valores vigentes porque cambian.
Cómo funciona el precio fijo
Con un precio fijo, la comercializadora te garantiza un precio del kWh, normalmente distinto para cada periodo horario, durante todo el tiempo que dure el contrato. Para poder darte esa garantía suele cubrirse comprando energía por adelantado en los mercados de futuros, y añade un colchón por el riesgo que asume: si el mercado se dispara, lo absorbe ella; si baja, tú sigues pagando lo pactado. En el fondo funciona como un seguro. Te da tranquilidad y un presupuesto previsible, y como cualquier seguro, tiene un coste que va metido dentro del precio.
Cómo funciona el precio indexado
Con un precio indexado, lo que pagas por cada kWh sigue al mercado diario, que en España es OMIE, más un margen de la comercializadora y una serie de costes asociados que dependen de la fórmula de cada contrato. Como el mercado fija un precio distinto para cada tramo del día, tu factura refleja lo que costó la energía justo en los momentos en los que la usaste. Si te apetece ver cómo se forma, lo explicamos en nuestro artículo sobre qué es OMIE y cómo marca el precio de la luz.
Aquí no hay seguro: lo que el mercado baje o suba lo notas enseguida en la factura, y a cambio no pagas la prima que lleva dentro un fijo.
¿Qué es mejor para una empresa, precio indexado o fijo?
La respuesta honesta es que depende, y no lo decimos por salir del paso. Dos negocios parecidos pueden necesitar cosas muy distintas. Lo que suele inclinar la balanza es esto:
- Cuándo consumes. Con indexado pagas el precio de cada tramo horario, así que importa mucho si tu consumo cae en las horas en las que el mercado suele estar más barato o en las más caras.
- Si puedes mover el consumo. Una industria que puede adelantar un turno, o una residencia que puede programar la lavandería, tiene margen para aprovechar las horas baratas, mientras que un restaurante no puede cambiar la hora de las cenas.
- Cuánto aguanta tu tesorería un mes malo. Si una factura más alta de lo previsto te descuadra el mes, la previsibilidad del fijo vale mucho.
- Cómo se hace el presupuesto. En una comunidad de propietarios las cuotas se aprueban para todo el año y cualquier desvío acaba en una derrama o en una junta incómoda, así que la estabilidad pesa más que en otros casos.
Pensemos en un par de casos cotidianos. Un comercio que abre de mañana y tarde concentra buena parte de su consumo en las horas centrales del día, cuando hay mucha producción solar y el mercado, a menudo, marca precios más contenidos. Un hotel, en cambio, tiene sus picos a primera hora y al caer la tarde, con duchas y cocinas a pleno rendimiento, justo en franjas en las que el precio suele subir. Con los mismos kWh al año, a uno el indexado le puede encajar bien y al otro no tanto. Por eso cualquier recomendación que no pase antes por la curva de consumo real es, como mucho, una intuición.
¿Qué riesgos tiene la tarifa indexada para un negocio?
El principal salta a la vista: la volatilidad. En los últimos años hemos vivido etapas en las que el mercado mayorista pasó de estar tranquilo a encadenar semanas muy caras, y quien estaba indexado lo fue pagando mes a mes. No se trata de asustar a nadie, sino de que lo tengas presente al decidir. El indexado funciona bien cuando el negocio puede encajar un mes caro sin que se resienta el resto de la cuenta.
Hay un segundo riesgo menos visible, que es la propia fórmula. «Indexado» no significa exactamente lo mismo en todos los contratos. Algunos repercuten aparte los servicios de ajuste del sistema, los desvíos o los pagos por capacidad; otros los incluyen dentro de un margen cerrado. Dos ofertas indexadas con el mismo margen anunciado pueden acabar costando cosas distintas según qué metan en la fórmula y cómo lo calculen. Por eso merece la pena tener la fórmula por escrito y entender cada término antes de firmar.
¿Qué hay que mirar en un contrato de luz a precio fijo?
El fijo transmite calma, y con razón, pero también tiene su letra pequeña. Cuando revisamos contratos de empresas y comunidades, estos son los puntos en los que solemos detenernos:
- Duración y renovación. Conviene saber cuándo vence y qué precio se aplica si se renueva solo, porque no siempre es el mismo que se firmó.
- Penalización por salida. Si el negocio cierra, se traslada o cambia de actividad, esta cláusula decide cuánto cuesta marcharse antes de tiempo.
- Traslado de costes regulados. Algunos contratos que se presentan como fijos permiten repercutir cambios en peajes, cargos u otros costes del sistema, de modo que el precio no es tan fijo como parece.
- Banda de consumo. En contratos de cierta envergadura puede haber un volumen comprometido, y consumir bastante más o bastante menos de lo previsto puede tener consecuencias en lo que pagas.
Nada de esto convierte el fijo en una mala opción. Solo significa que la tranquilidad que compras depende de lo que diga el contrato, y que vale la pena leerlo con calma o que alguien lo lea contigo.
¿Existe una opción intermedia entre precio fijo e indexado?
Sí, y para muchas empresas es ahí donde está la respuesta más sensata. Entre el todo fijo y el todo indexado caben fórmulas mixtas: fijar una parte del consumo y dejar el resto al mercado, indexar con un precio máximo pactado o ir cerrando precio por bloques en distintos momentos, en lugar de jugárselo todo a una única fecha de firma. Se trata, sencillamente, de repartir el riesgo.
Es precisamente el terreno en el que trabajamos en Salix. No vendemos energía: la compramos en nombre de nuestros clientes en los mercados mayoristas, tanto en el diario (OMIE) como en el de futuros (OMIP), y en el caso del gas, en MIBGAS y TTF. Eso nos permite plantear una estrategia de compra ajustada a cada perfil, en vez de limitarnos a elegir entre dos productos cerrados. Si quieres saber cómo lo hacemos, lo tienes contado en nuestro servicio de gestión de la compra de energía. Y como no tenemos exclusividad con ninguna comercializadora, la recomendación sale de tus números y de nada más.
¿Cómo sé qué modalidad le conviene a mi empresa o comunidad?
La forma más fiable es mirar datos reales en vez de tendencias generales. Con tus facturas y la curva de carga que registra el contador, que se puede solicitar a la distribuidora, es posible calcular cuánto habrías pagado con cada modalidad en los últimos meses y, sobre todo, cuánto riesgo estarías asumiendo con cada una. Ese ejercicio dice mucho más que cualquier regla general, y también es la razón por la que no damos porcentajes de ahorro antes de ver una factura: sin ella, cualquier cifra sería una suposición.
También ayuda recordar que el precio del kWh es solo uno de los tres frentes de la factura. En cada estudio revisamos además la potencia contratada y los conceptos que no deberían estar ahí, porque de poco sirve afinar la modalidad de precio si a la vez se está pagando potencia de más o un concepto que no corresponde.
Si quieres que lo miremos juntos, el estudio de la factura es gratuito y sin compromiso. Nuestro equipo de asesoría energética para empresas analiza tu caso y te explica qué modalidad encaja con tu forma de consumir. Los honorarios llegan después, calculados sobre el ahorro conseguido y acordados por escrito antes de empezar. Si prefieres hablarlo por teléfono, puedes llamarnos al +34 651 09 05 16.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pasar de precio fijo a indexado antes de que termine el contrato?
Depende de lo que diga tu contrato. Es habitual que los contratos a precio fijo incluyan una penalización por salir antes de tiempo, porque la comercializadora se ha cubierto pensando en ese plazo. Lo primero es localizar la fecha de vencimiento y la cláusula de salida; con esos dos datos ya se puede valorar si compensa esperar a la renovación o cambiar antes.
¿Elegir indexado o fijo cambia lo que pago por potencia?
La elección afecta sobre todo al precio de la energía que consumes. El término de potencia se apoya en peajes y cargos regulados, que son iguales en las dos modalidades, aunque algunas comercializadoras añaden su propio margen sobre ellos. Por eso, al comparar ofertas, conviene mirar también el precio de la potencia y no solo el del kWh.
¿Qué pasa con una tarifa indexada si el precio del mercado se dispara?
Que lo pagas tal cual en la factura de ese periodo, salvo que tu contrato incluya algún tipo de límite o cobertura. Por eso muchas empresas que quieren aprovechar el mercado sin quedar del todo expuestas optan por fórmulas mixtas, fijando una parte del consumo y dejando el resto indexado.
¿Le conviene el precio indexado a una comunidad de propietarios?
Puede convenirle, pero hay que mirarlo con cuidado. El consumo de ascensores, alumbrado, garaje o bombas tiene su propio horario, y además la comunidad trabaja con un presupuesto anual y cuotas cerradas, así que una subida inesperada se nota mucho. En la práctica, la previsibilidad suele pesar bastante, y una opción mixta o un fijo bien revisado encajan a menudo mejor que un indexado puro.