Cómo leer la factura de la luz
Toda factura de negocio tiene los mismos siete bloques. Tres los eliges tú, tres vienen impuestos y uno depende de cómo consumas. Saber cuál es cuál es la diferencia entre negociar y aceptar.
1. El término de potencia
Lo que pagas por tener disponible una determinada potencia, la uses o no. Aparece en €/kW y día multiplicado por los días del periodo. Si tienes 30 kW y tu punta real no pasa de 12, pagas de más por 18 kW que no estás demandando, todos los meses. Es el único bloque que puedes bajar sin cambiar de comercializadora y sin consumir menos: por eso es lo primero que miramos. Lo vemos a fondo en el término de potencia.
2. El término de energía
Los kWh consumidos, multiplicados por su precio. En una tarifa de empresa el precio cambia según el periodo horario, así que dos negocios con el mismo consumo total pueden pagar cifras muy distintas según cuándo consuman.
3. Los excesos de potencia
Cuando la demanda supera la potencia contratada en un periodo, la distribuidora factura la diferencia con recargo. Un pico al arrancar maquinaria puede costar más que meses de ahorro. Se corrige ajustando la potencia o escalonando arranques.
4. La energía reactiva
Motores, compresores y equipos de frío consumen una energía que no produce trabajo útil pero sí circula por la red. Por encima del umbral, se penaliza. Lo vemos a fondo en la energía reactiva.
5. El alquiler de equipos
El contador y, en gas, el regulador. Es una cantidad pequeña, pero conviene comprobar que no se sigue facturando material que ya no está instalado. Es el concepto donde más facturas fantasma aparecen.
6. Peajes, cargos e impuestos
Los peajes de acceso y los cargos los fija la CNMC y son iguales para todos dentro de la misma tarifa. Encima van el impuesto eléctrico y el IVA. Ninguno se negocia: el ahorro, si existe, tiene que salir de los demás bloques. Ver el impuesto eléctrico.
7. Los servicios añadidos
Mantenimientos, seguros y asistencias que a menudo se firmaron con el alta y nadie ha vuelto a mirar. No son ilegales, pero conviene decidir si se usan.
Dónde mirar primero
| Concepto | ¿Se negocia? | Dónde se corrige |
|---|---|---|
| Término de potencia | No, pero se ajusta | Tu contrato actual |
| Término de energía | Sí | Comercializadora |
| Excesos de potencia | No | Ajuste de potencia |
| Energía reactiva | No | Instalación |
| Alquiler de equipos | No | Revisión de conceptos |
| Peajes, cargos e impuestos | No | Nadie |
| Servicios añadidos | Sí | Tu contrato actual |
Preguntas frecuentes
¿Qué es el CUPS y para qué sirve?
Es el código único que identifica tu punto de suministro. Con él se puede pedir a la distribuidora el histórico de consumo horario, que es el dato con el que se calcula la potencia óptima y se comparan ofertas de verdad.
¿Por qué mi factura cambia tanto de un mes a otro?
Por tres motivos habituales: distinto número de días facturados, lecturas estimadas en lugar de reales, y estacionalidad del consumo. Conviene comprobar siempre si la lectura es real o estimada antes de sacar conclusiones.
¿Qué parte de la factura puedo bajar de verdad?
El término de potencia ajustándolo, el de energía negociándolo y los servicios añadidos decidiendo si se usan. Peajes, cargos e impuestos no se negocian.
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