Llamadas de asesorías energéticas: cómo distinguir una asesoría seria de una estafa telefónica
Una asesoría seria se identifica con nombre, empresa y CIF, no te mete prisa y no necesita tu firma en esa misma llamada: te pide la factura, la estudia y te enseña por escrito qué propone. Una estafa telefónica busca lo contrario, cerrar algo de inmediato con datos que aún no has comprobado.
Si llevas un negocio o presides una comunidad, el teléfono suena más de lo que te gustaría. Y una buena parte de esas llamadas tienen que ver con la luz o el gas. Unas vienen de gente que trabaja bien, otras de campañas de captación masiva y unas cuantas, directamente, de quien quiere colocarte algo aprovechando que no tienes la factura delante. La buena noticia es que las señales para distinguir unas de otras son bastante claras y no hacen falta conocimientos técnicos para verlas.
¿Te acaban de llamar con una oferta? No tienes que decidir en esa llamada. Mándanos tu última factura y la propuesta que te han hecho, y te decimos si te conviene, sin coste y sin compromiso. Si lo que tienes ya es bueno, también te lo decimos. Quiero que revisen mi oferta.
¿Por qué recibo tantas llamadas de asesorías energéticas en mi empresa?
Porque los datos de contacto de un negocio son públicos. El CIF, el domicilio social, el teléfono del local, el correo que aparece en tu web, el nombre del administrador en el registro: todo eso es accesible. En las comunidades de propietarios pasa algo parecido, porque el teléfono del presidente o del administrador de fincas circula con facilidad y, además, se sabe que una comunidad tiene contratos de luz en zonas comunes, ascensor, garaje y a veces calefacción central.
A eso se suma que el sector energético se mueve mucho por comisión. Hay redes comerciales que cobran por cada contrato firmado, y cuando el incentivo está en la firma y no en el resultado, la llamada se convierte en una carrera por cerrar. No todo el que llama es un estafador, ni mucho menos, pero conviene saber que la prisa que notas al otro lado casi nunca es tuya: es suya.
¿Son legales las llamadas de asesorías energéticas?
Llamar para ofrecer un servicio es legal, pero con condiciones. Desde el 29 de junio de 2023, el artículo 66.1.b de la Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones, reconoce el derecho a no recibir llamadas comerciales no deseadas, salvo que hayas dado tu consentimiento previo o que exista otra base legal de las previstas en el RGPD. Además, el artículo 23 de la Ley Orgánica 3/2018 de protección de datos obliga a quien hace mercadotecnia directa a consultar antes los sistemas de exclusión publicitaria, como la Lista Robinson, y a no llamar a quien se haya apuntado.
La Ley 10/2025, de servicios de atención a la clientela, va un paso más allá: separa el número de atención al cliente del que se usa para llamadas comerciales, y obliga a los operadores a bloquear las llamadas con indicios de ser comerciales que no usen su código numérico específico o no respeten el artículo 66.1 de la Ley General de Telecomunicaciones. Que una llamada sea legal no significa que la oferta sea buena: eso solo se sabe mirando la factura.
¿Cómo dejar de recibir llamadas de asesorías energéticas?
Hay tres pasos que funcionan y no cuestan nada:
- Pide que te borren de su listado en la misma llamada. Pregunta el nombre de la empresa y deja claro que no quieres que te vuelvan a llamar. Si la línea está a tu nombre, es tu derecho de oposición a la mercadotecnia directa del artículo 21 del RGPD, y a partir de ahí no deberían usar tus datos para eso.
- Inscribe el número en la Lista Robinson. Sirve cuando la línea está a nombre de una persona, como pasa con muchos autónomos y presidentes de comunidad. Es gratuito y quien hace campañas comerciales está obligado a consultarla.
- Si insisten, reclama ante la Agencia Española de Protección de Datos. Apunta la fecha, la hora, el número y el nombre de la empresa que te ha llamado: es lo que te pedirán.
Mientras tanto, la regla para evitar disgustos es la de siempre: no dar el CUPS, la cuenta bancaria ni un «sí, acepto» a nadie que no hayas comprobado antes.
¿Qué diferencia hay entre una asesoría energética y alguien que llama para venderme una tarifa?
La diferencia está en de dónde sale el dinero de quien te habla. Una comercializadora, o un comercial que trabaja para ella, gana cuando tú firmas con esa comercializadora concreta. Es legítimo, es su negocio, pero su abanico termina donde termina su catálogo. Una asesoría energética independiente no vende energía: analiza tu factura, negocia en tu nombre y no tiene un producto propio que colocarte. Nosotros compramos energía para nuestros clientes en los mercados mayoristas OMIE, OMIP, MIBGAS y TTF, y no tenemos exclusividad con ninguna comercializadora, así que la pregunta que nos hacemos delante de una factura es cuál es la mejor opción para ese cliente, no cuál nos toca vender este mes.
Si tienes dudas sobre cómo encaja cada figura, lo desarrollamos con calma en nuestra página de asesoría energética para empresas, donde explicamos qué hace exactamente alguien que trabaja del lado del cliente y qué no debería hacer nunca. Y si quien te llama se presenta como gestoría, en la página de gestoría energética contamos qué hace una de verdad, cómo cobra y las tres preguntas que permiten saber si es independiente.
¿Cómo sé si la llamada que he recibido es una estafa o un timo?
Hay un patrón que se repite y que reconocerás en cuanto lo leas. No es infalible, pero cuando aparecen varias de estas señales a la vez, lo razonable es colgar tranquilamente y comprobar por tu cuenta.
- Prisa artificial. Te dicen que la oferta acaba hoy, que el cambio de tarifa es obligatorio o que hay una regularización que caduca esta semana.
- Ambigüedad sobre quién llama. Dicen «le llamo de la compañía eléctrica» o «de su distribuidora» sin dar nombre de empresa ni CIF, o dan un nombre que suena parecido al de una empresa conocida.
- Un porcentaje de ahorro antes de ver nada. Prometer una cifra concreta sin haber mirado tu factura es una suposición disfrazada de dato.
- Piden el CUPS y el titular en la misma llamada. Con esos datos y una confirmación verbal grabada se puede iniciar un cambio de comercializadora.
- Nada por escrito. Se resisten a enviarte la propuesta por correo, o te mandan un enlace para firmar sin documento previo que puedas leer con calma.
- Presión sobre quien no decide. Llaman al encargado del local o al vecino que cogió el teléfono, no a quien tiene capacidad para contratar.
Lo vemos cada semana en comunidades de propietarios: alguien llama diciendo que «viene de parte del administrador» y pide confirmar unos datos para una supuesta actualización. El administrador, cuando se le pregunta, no sabe nada. Una llamada de treinta segundos para verificarlo ahorra muchos disgustos.
¿Qué señales indican que una asesoría energética es seria?
Las buenas señales son más aburridas, y eso ya dice algo. Una asesoría que trabaja bien no necesita el efecto sorpresa.
- Se identifica sin que se lo pidas. Nombre propio, empresa, CIF y una web donde aparece esa misma información.
- Te pide la factura antes de opinar. Sin factura no hay diagnóstico posible, y quien trabaja en serio lo dice abiertamente.
- Acepta que te lo pienses. Si la propuesta es buena hoy, lo seguirá siendo el lunes.
- Explica cómo cobra. En nuestro caso, el estudio es gratuito y los honorarios se acuerdan por escrito antes de empezar, calculados sobre el ahorro conseguido.
- Habla de mecanismos, no de milagros. Te cuenta de qué depende el precio, qué es el término de potencia o por qué aparece un concepto en tu factura, en vez de soltar un porcentaje redondo.
- Distingue entre lo que puede negociar y lo que está regulado. Los peajes, los cargos y los impuestos no los fija nadie que te llame por teléfono.
¿Qué datos no conviene dar por teléfono?
La regla sencilla es no facilitar nada que sirva para contratar en tu nombre mientras no sepas con certeza quién está al otro lado. Eso incluye el CUPS (el código de veinte o veintidós caracteres que identifica tu punto de suministro), el número de cuenta bancaria, el DNI del administrador o del presidente y cualquier confirmación verbal del tipo «sí, acepto» mientras la llamada está siendo grabada.
La factura completa sí es el documento que cualquier profesional necesita, pero se envía por correo electrónico a una dirección de un dominio que has verificado, nunca a un número de móvil que te acaban de dictar. Si alguien te propone hacer el estudio con una foto enviada a un WhatsApp personal, sin documento de encargo ni nada firmado, ya sabes por dónde va la conversación.
¿Qué hago si ya he dicho que sí en una llamada?
Lo primero, no agobiarse: un contrato mal cerrado se puede revisar. Pide por escrito toda la documentación del alta, incluida la grabación si la hubo, y comprueba en tu próxima factura si ha cambiado la comercializadora, la tarifa de acceso o la potencia contratada. Ten en cuenta que los derechos de desistimiento no funcionan igual cuando el titular es una empresa que cuando es un particular, así que en caso de duda lo sensato es que lo mire alguien que conozca tu caso concreto antes de dar ningún paso.
Después conviene mirar qué ha pasado de verdad con tu suministro. Una revisión ordenada de los contratos, las potencias y los conceptos facturados es justo el trabajo que hacemos en nuestra consultoría energética, y muchas veces empieza precisamente así, con un cliente que firmó algo por teléfono y quiere saber qué firmó.
¿Cómo puedo comprobar que quien me llama es quien dice ser?
Cuelga y llama tú. Es la comprobación más vieja del mundo y sigue funcionando. Busca la empresa por su nombre, entra en su web, mira si hay una dirección física, un teléfono de contacto y personas identificables detrás. Comprueba que el CIF que te han dado coincide con el de esa empresa. Si te han nombrado a tu administrador de fincas, a tu gestor o a tu comercializadora actual, verifícalo por el canal que ya usabas antes de esa llamada, nunca por el que te acaban de facilitar.
Y si lo que quieres es sentarte a mirar tu factura sin que nadie te apremie, puedes escribirnos o llamarnos tú al +34 651 09 05 16 y pedir un estudio gratuito de la factura. Lo miramos, te contamos qué vemos en la potencia, en el precio del kWh y en los conceptos que a veces aparecen sin corresponder, y a partir de ahí decides con la información delante. Sin plazo, sin urgencia y sin que haya nada que firmar ese día.
Descartadas las llamadas que no son de fiar, quedan dos figuras que se parecen mucho y no cobran igual. En qué se diferencian lo desarrollamos en asesor energético independiente o bróker energético.
Preguntas frecuentes
¿Es legal que una asesoría energética me llame sin que yo lo haya pedido?
Solo con condiciones. La Ley General de Telecomunicaciones reconoce desde junio de 2023 el derecho a no recibir llamadas comerciales no deseadas sin consentimiento previo u otra base legal. Puedes pedir en cualquier momento que te retiren de sus listados y, si la línea está a tu nombre, apuntarte en la Lista Robinson. Que la llamada sea legal no significa que la oferta sea buena: eso solo se sabe mirando la factura.
¿Puede alguien cambiarme de comercializadora solo con una llamada de teléfono?
Técnicamente, un cambio de comercializadora necesita el CUPS, los datos del titular y un consentimiento, que en la venta telefónica suele ser una confirmación verbal grabada. Por eso no conviene dar esos datos ni decir que aceptas nada mientras no sepas con seguridad quién está al otro lado. Si sospechas que ha ocurrido, revisa la próxima factura y pide por escrito toda la documentación del alta.
¿Cómo sé si el ahorro que me prometen por teléfono es real?
Cualquier porcentaje dicho antes de ver una factura es una suposición, porque el margen depende de tu potencia contratada, de tu perfil de consumo, de la tarifa de acceso que te aplica y de si hay conceptos facturados que no te corresponden. Un profesional te dirá de qué depende y te propondrá analizar tus datos; no te dará una cifra redonda en el primer minuto de conversación.
En una comunidad de propietarios, ¿quién debería atender estas llamadas?
Lo práctico es que todo pase por el presidente y el administrador de fincas, y que ningún vecino facilite datos del suministro de zonas comunes por su cuenta. Además, la contratación en una comunidad se rige por lo que acuerde la junta, así que nadie debería comprometer nada en una llamada. Si os llaman diciendo que vienen de parte del administrador, lo sensato es verificarlo con él directamente.
¿Qué debo pedir siempre antes de contratar con una asesoría energética?
Pide el nombre de la empresa y su CIF, una propuesta por escrito que puedas leer sin prisa, una explicación clara de cómo y cuándo se cobran los honorarios, y el detalle de qué parte de la factura se puede negociar y cuál está regulada. Si alguna de esas cuatro cosas no te la dan por escrito, tienes motivos de sobra para esperar antes de firmar.
¿Lo vemos con tu factura delante?
Mándanos una factura reciente y te decimos qué sobra en potencia, en precio y en conceptos. Si no hay nada que mejorar, también te lo decimos.
Por teléfono: +34 651 09 05 16 · Por correo: info@salixenergia.com
Atendemos desde Las Rozas de Madrid a empresas, autónomos y comunidades de toda España.