Potencias de luz: qué son y cómo se ajustan en empresas y comunidades
Las potencias de luz son los kilovatios que tu empresa o tu comunidad tiene contratados en cada periodo horario de la factura. En las tarifas de negocio no hay una sola potencia: hay varias, entre dos y seis, y cada una se paga y se vigila por separado durante todo el año.
Casi todo el mundo llega a esta pregunta por el mismo camino: abre la factura de la luz del local, del edificio o de la nave, ve una columna con varias cifras de kW seguidas de las siglas P1, P2, P3… y piensa que hay un error, porque el contrato era uno solo. No hay error. Es la forma en que el sistema eléctrico español factura la potencia desde hace años, y lo cierto es que nadie te lo explica cuando firmas. Vamos a contártelo con calma, y sobre todo con el foco puesto en lo que de verdad importa: si esas cifras están bien puestas o te están costando dinero cada mes.
¿Qué son las potencias de luz?
La potencia es el máximo que tu instalación puede consumir a la vez. No tiene que ver con cuánta electricidad gastas al mes, sino con cuántos aparatos pueden estar funcionando al mismo tiempo sin que salte nada. Es la diferencia entre el ancho de la tubería y los litros de agua que acabas usando: puedes tener una tubería enorme y gastar poco, o una tubería justa y quedarte sin presión el día que abres tres grifos.
Cuando hablamos en plural, de potencias de luz, nos referimos a que en las tarifas de acceso de empresas y comunidades no contratas un único valor. Contratas un valor distinto para cada franja horaria del año. El sistema divide el calendario en periodos —P1, P2, P3, P4, P5 y P6 en las tarifas grandes; punta, llano y valle en las pequeñas— y a cada periodo le asignas los kW que necesitas en esas horas concretas. Por eso ves varias cifras: son varias decisiones, no una repetida.
¿Por qué una empresa contrata seis potencias y una vivienda solo dos?
Porque los consumos no se parecen. Una vivienda hace más o menos lo mismo todos los días y el regulador considera que con dos valores basta. Un negocio, en cambio, tiene picos muy distintos según la hora y la época: un restaurante concentra casi todo a mediodía y por la noche, un comercio abre en horario de tarde, una comunidad de propietarios enciende el alumbrado y el ascensor cuando el edificio se mueve, y una industria puede trabajar a tres turnos.
Al permitir contratar potencias distintas por periodo, el sistema te deja pagar mucha potencia solo en las horas en que de verdad la necesitas y bajarla en las horas en que el local está medio parado. Ahí está la oportunidad y ahí está también el problema: si nadie ha revisado esas cifras desde que se dio de alta el suministro, lo más probable es que estén todas iguales o copiadas de la instalación anterior. Lo vemos cada semana y nunca es culpa de nadie: sencillamente, no es un dato que se revise solo.
¿Qué significan P1, P2, P3, P4, P5 y P6 en la factura?
Son las etiquetas de los periodos horarios. La lógica general es sencilla de entender aunque el calendario tenga su detalle:
- P1 es la franja más cara, la de las horas de mayor demanda del sistema en los meses de invierno.
- P2 a P5 son escalones intermedios, que van cambiando de mes en mes según la temporada eléctrica en que estemos.
- P6 es la más barata y ocupa las noches, los fines de semana y los festivos nacionales durante todo el año.
- El calendario lo fija la normativa, no la comercializadora, y se publica oficialmente; por eso conviene comprobarlo en la fuente y no fiarse de una tabla suelta que circule por internet.
La consecuencia práctica es que el mismo kilovatio no cuesta lo mismo en P1 que en P6. Un kW contratado de más en P1 pesa mucho en la factura; ese mismo kW de más en P6 apenas se nota. Por eso, cuando revisamos un suministro, no miramos las seis cifras con la misma lupa: empezamos por donde el error sale más caro.
¿Qué pasa si me quedo corto de potencia?
Depende del tamaño del suministro, y esta distinción te ahorra sustos. En los suministros pequeños, cuando la instalación pide más de lo contratado, salta el interruptor y te quedas sin luz hasta que rearmas. Es incómodo, pero es un aviso claro.
En los suministros de más porte —los que van en tarifas con maxímetro— no salta nada. El contador registra el pico que has hecho y, si supera lo contratado, se factura un exceso de potencia con una fórmula regulada que se aplica periodo a periodo. Nadie te llama para avisarte. El exceso aparece meses después como una línea más en la factura, mezclada con el resto, y es muy fácil que pase inadvertida durante años.
¿Y si tengo contratada más potencia de la que necesito?
Entonces pagas todos los días del año por una capacidad que no usas. El término de potencia se factura por kW contratado y por día, llueva o truene, abras el negocio o estés de vacaciones. Un local cerrado en agosto sigue pagando su potencia entera. Una comunidad con el ascensor parado por obras, también.
Esa es la parte de la factura que más silenciosamente se infla, porque no hay ninguna señal que te lo indique: la luz funciona perfectamente, nada salta, todo va bien. El sobrecoste solo se ve comparando lo contratado con lo que la instalación ha llegado a demandar de verdad en cada periodo. Si quieres hacerte una primera idea del orden de magnitud, tienes una calculadora de potencia contratada que te sirve de aproximación antes de entrar en el detalle.
¿Cómo sé qué potencias me convienen en cada periodo?
Con datos reales, no con estimaciones. Tu distribuidora guarda las curvas de consumo cuarto-horarias de tu suministro y ahí está registrado el pico máximo que has hecho en cada periodo, mes a mes. Ese histórico es el punto de partida honesto, y el proceso suele ir así:
- Se recupera el histórico de al menos doce meses, para que entren dentro tanto el verano como el invierno.
- Se localizan los máximos por periodo, distinguiendo si un pico es habitual o fue un día puntual e irrepetible.
- Se contrasta con la realidad del negocio: si vas a montar una cocina nueva, ampliar el aparcamiento o instalar cargadores de vehículo eléctrico, eso cambia el escenario.
- Se ajusta cada periodo por separado, dejando un margen de seguridad razonable en los que tienen picos nerviosos y apurando en los que van sobrados.
- Se comprueba el resultado en las facturas siguientes, porque un ajuste bien hecho tiene que verse en el papel.
No te podemos decir cuánto se ahorra en tu caso, y desconfía de quien te dé un porcentaje por teléfono sin haber visto nada. Depende de tu actividad, de tu tarifa, de tus horarios y de cuánto se desvíe lo contratado de lo real. Puede ser mucho o puede ser cero, y las dos respuestas son legítimas.
¿Puedo cambiar las potencias de luz cuando quiera?
La modificación de potencia está regulada y tiene sus tiempos y sus condiciones: hay límites de frecuencia con que puedes hacerlo, puede haber derechos que abonar si subes por encima de lo que la instalación tiene reconocido y, en algunos casos, hace falta documentación técnica del boletín eléctrico. Bajar y subir no cuestan lo mismo ni tramitan igual.
Por eso merece la pena hacer el cálculo antes de mover nada. Ajustar a la baja y descubrir seis meses después que te has quedado corto en P1 significa pagar excesos y volver a tramitar. La revisión seria consiste precisamente en encontrar el punto en que el suministro respira tranquilo sin que sobre capacidad pagada.
¿En qué se diferencia una comunidad de propietarios de un comercio?
En que la comunidad suele tener varios suministros a la vez —servicios generales, garaje, a veces un local o una piscina— y cada uno lleva sus propias potencias. Es habitual encontrar contratos heredados de cuando el edificio se construyó, dimensionados para un alumbrado que ya se cambió a led o para unas bombas que se sustituyeron hace años. El presidente cambia cada poco tiempo y el contrato se queda quieto.
En un comercio o en un restaurante el suministro es uno, pero el consumo se concentra en franjas muy concretas, así que la diferencia entre periodos suele ser grande y el margen de ajuste, también. En una industria entran además la energía reactiva y los excesos, que conviene mirar en el mismo movimiento.
Si quieres salir de dudas con tu caso, mándanos una factura reciente y te decimos qué vemos en cada periodo: el estudio de la factura es gratuito y sin compromiso, y nuestros honorarios se acuerdan por escrito antes de empezar y se cobran sobre el ahorro que se consiga. Si prefieres hablarlo, nos tienes en el +34 651 09 05 16.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas potencias de luz puede tener contratadas una empresa?
Depende de la tarifa de acceso de tu suministro. Los suministros pequeños trabajan con dos potencias, una para las horas punta y llano y otra para las horas valle. Los suministros de mayor tamaño contratan seis potencias distintas, una por cada periodo horario, de P1 a P6. En la propia factura aparece cuál es tu tarifa y cuántos valores tienes contratados.
¿Se puede contratar menos potencia en unos periodos que en otros?
Sí, y es precisamente para lo que existen los periodos. La única condición general es que la potencia de cada periodo no puede ser inferior a la del periodo anterior en las tarifas de seis periodos, es decir, los valores tienen que ir en orden creciente de P1 a P6. Dentro de esa regla, cada periodo se ajusta a lo que tu instalación demanda realmente en esas horas.
¿Cómo sé si me están facturando excesos de potencia?
Búscalo en el desglose de la factura, en el bloque del término de potencia. Si tu suministro tiene maxímetro, los excesos aparecen como un concepto propio, normalmente detallado por periodo. Si nunca has visto esa línea pero tampoco te has parado a mirar, merece la pena repasar las facturas de los últimos meses, porque los excesos no generan ningún aviso.
¿Cambiar las potencias de luz obliga a cambiar de comercializadora?
No. El ajuste de potencia se tramita ante la distribuidora de tu zona y es independiente de con quién tengas contratada la energía. Son dos cosas separadas: una es la capacidad que tienes reconocida en la red y otra es el precio al que compras los kWh. Se pueden revisar a la vez o por separado, según lo que interese en cada caso.
¿Cuánto se ahorra ajustando las potencias de luz?
No hay una cifra general, y cualquier porcentaje que te den antes de ver tu factura es una suposición. El ahorro depende de cuánto se desvíe lo contratado de lo que realmente demanda tu instalación, de en qué periodos está la desviación y de tu tarifa. Con el histórico de consumos de doce meses se calcula el número exacto de tu caso.